divendres, 7 de setembre del 2012


Érase una vez una nación dónde todo el mundo era feliz, donde un nene
semianalfabeto sin la ESO se ponía a apilar ladrillos y ganaba 4000 euros
al mes, dónde los ministros se entretenían encargando estudios estúpidos
sobre la reproducción de la lagartija espongiforme, dónde a los políticos
les regalaban trajes que estrenaban en puticlubs (estos con gastos pagados
por el ayuntamiento de turno), dónde existían traductores en el Senado,
dónde todo era feliz y feliza (por aquello de la igualdad).**

Pero en este bonito país no todo era perfecto, había un malvado llamado "El
funcionario", tuvo que sacar unas duras oposiciones, vago entre los vagos,
tomador de cafeses y fumador de cigarros, de trato desagradable, forrado
(ganaba unos 1.000 a 1.200 € al mes) y sinvergüenza, que vivía de lo robado
a los honrados banqueros y políticos, a los honrados curritos que no
defraudaban (curritos que sólo preguntaban por facturas con IVA o sin IVA).

Pues bien, en este país nuestro protagonista, el de los 4.000 euros/mes,
era un tierno obrero llamado Jonathan salido de un instituto sin aprobar ni
el recreo  a los 18 años y que al volver  un día del tajo decidió comprarse
un BMW serie 3 (Pack Sport con llantas, que tunea con fluorescentes y un
equipazo de música subwoofer incorporado) ademas de un chalecito adosado **

En el banco, el señor director generoso y muy amable le prestó el dinero
sin ningún problema y además mejorando la petición con un incremento del
préstamo, es decir mas dinero,  para que se diera un homenaje en la Rivera
Maya.

Pasó el tiempo evolucionó el negocio de la construcción y un mal día a
Jonathan lo echaron del trabajo, ¿con qué iba a pagarse sus vicios? Y sobre
todo, ¿su BMW? **
Mientras.... el malvado funcionario seguía trabajando en la sombra,
envidioso él de nuestro amigo Jonathan, que no tiene estudios y dilapidaba
los euros que ganaba.**
Apurado, Jonathan fue a ver al Sr. director del banco que, muy simpático
él, no pudo ayudarle a pesar de que se desvivía por los necesitados. El Sr.
director, compungido, al ver que Jonathan no podía pagar, y sobre todo que
el banco no cobraba y no ganaba dinero, fue a ver al mago bueno, primero
Jose Luis y luego Mariano que con papá Obama y mamá Merkel decidieron que
esto no podía seguir así.**

La solución estaba clara, salvar a Jonathan como se buscó al soldado Ryan,
caiga quien caiga. ¿y quien cae? ......el malvado, envidioso e inútil
funcionario al que se le baja el sueldo y se le incrementan las horas de
trabajo (por aquello de la productividad, es decir para que tengan mas
horas de tomar cafeses y fumar cigarros).

Resumen-Secuencia: **

  - Jonathan no paga lo que debe al banco
  - el banco no cobra y le pide pasta al Gobierno
  - el Gobierno le da la pasta al banco quitándosela al funcionario
  - el BMW y la casita lo paga el funcionario con su 5%.



*¡COÑO, QUÉ BONITO! HASTA SE ME HAN SALTADO LAS LÁGRIMAS. DEBERÍAMOS
CONTARLA DIARIAMENTE EN EL COLEGIO...***