dimarts, 5 de juliol de 2016

Se ve, se siente, Mariano, presidente

Jorge Bezares

Periodista político y presidente de la Junta Rectora del Parque Natural Los Alcornocales.

Menos mal que Mariano Rajoy va a ser investido presidente. Aunque le faltan 39 escaños, cualquiera no asume eso de ‘se ve, se siente, Mariano, presidente’.
La opción Pedro Sánchez se la carga hasta el propio El País con un titular que ni redactado en Moncloa: “Sánchez evita el desastre pero se aleja de toda opción de ser presidente”.
En definitiva, que Rajoy va ser presidente por lo civil o por lo criminal, y pelillos a la mar con toda la mangancia vitaminada que ha acumulado el PP con su caja ‘b’, la Gürtel, la Púnica, etc. Las mordidas son besos de amor con mucha pasión y algo de lengua y diente, según una versión para la RAE patrocinada por Génova.
Y así, con la sintonía y el buen rollo que demostraron Moragas y Montero en el debate a cuatro, a lo mejor el PP y Unidos Podemos se acuestan juntos para la investidura como ocasionales y extraños compañeros de cama. Con discreción, claro.
Es cuestión de llegar hasta el final y ofrecer un servicio completo después de haber abortado el 20-D que España contara con presidente del Gobierno socialista.
Al final, no le ha salido el ‘sorpasso’ de Unidos Podemos sobre el PSOE. Pero sí ha logrado recuperar casi 600.000 votos que le birló Ciudadanos el 20-D.
El ejército de tertulianos que pueblan las televisiones y radios han sudado la camiseta lo suyo y ahí están los resultados: ‘Se ve, se siente, Mariano, presidente’. Hasta Susana Griso y Pablo Motos se portaron y mancharon sus programa de mierda de gaviota. Abonando la nueva temporada, que diría el otro.
Aparte de la victoria de don Mariano, la otra noticia electoral es que el PSOE ha evitado el ‘sorpasso’ que perseguía Unidos Podemos. 14 escaños y casi 400.000 votos le ha sacado Pedro Sánchez a Pablo Iglesias.
Pero, ya se sabe, al líder del PSOE ni agua, que ha logrado el peor resultado de la historia con 85 escaños y eso tapa que haya evitado el ‘sorpasso’.
Pablo Iglesias, que se ha caído con todo el equipo, ni un rasguño, sobre todo en La Sexta de Ferreras, donde para evitar hablar del fiasco de lospodemitas, se repetía una y otra vez que Mariano Rajoy había ganado las elecciones y que Pedro Sánchez había logrado el peor resultado electoral de la historia del PSOE. Una enfermedad con un diagnóstico colectivo claro: pérdida del sentido de la realidad. O una vulgar sudada de camiseta, ¿no?
¿Y las encuestas? Todas las encuestas, salvo al final las de El Periódico de Cataluña, han sido un auténtico fiasco –por no decir un auténtico fraude- al apostar por el ‘sorpasso’. Hasta la de Metroscopia para El País, un medio en la órbita del centro-izquierda, ha participado de esa desmovilización del electorado socialista en una campaña electoral que, por momentos, ha descrito a Pedro Sánchez como un cadáver político.
Pero yo me pregunto: ¿Con seis presidentes autonómicos cómo es posible que el PSOE haya tenido tan poco apoyo mediático? ¿No será que muchos de estos barones han invertido en deteriorar a su propio secretario general en vez de hacerlo en ganar las elecciones?
Debe ser eso, una de Caín.