divendres, 5 d’agost de 2016

No nos merecemos esto

ANTÓN LOSADA

Tenemos derecho a que nos ofrezcan un show profesional, no esta chapuza, mezcla de una función de fin de curso y una exhibición de taller de teatro, que estamos teniendo que soportar desde el 26J

No deberíamos permitir que nos sigan distrayendo con esta farsa ni un minuto más. Deberíamos protestar, no ya como ciudadanos, sino como clientes y espectadores estafados. Hemos pagado una entrada y tenemos derecho a que nos ofrezcan un show profesional y de categoría, no esta chapuza, mezcla de una función de fin de curso y una exhibición de taller de teatro para aficionados, que estamos teniendo que soportar desde el 26J.
Merecemos que no nos traten como idiotas y que nos tomen mínimamente en serio. No pueden avisarnos que España no puede seguir un minuto más sin gobierno y luego irse todos de puente antes de iniciar las consultas. Simplemente no cuela. Igual que tampoco nos tragamos que todos tengan tanta prisa pero ninguno haya tenido tiempo para sentarse a negociar nada mínimamente sensato durante casi un mes.
Los portavoces del Partido Popular no pueden salir todos los días a amenazar a los pensionistas con quedarse sin pensión o a los funcionarios con quedarse sin parte de sueldo porque aún no hay gobierno, pero no haber sido capaces de iniciar una sola negociación seria, con papel y equipos de trabajo. Si realmente estuvieran tan incómodos en funciones y la recuperación económica necesitase tan urgentemente un gobierno habrían hecho algo más que enviar un resumen de su programa electoral
Los portavoces de Ciudadanos no pueden comparecer a diario para contarnos que Rajoy les ha cedido dos puestos y su mayoría en la mesa del Congreso a cambio de una abstención que vale nada sin los socialistas. Rajoy sabe sumar, igual que nosotros. Ciudadanos pretende ocupar una posición central y resultar decisivo durante la legislatura sólo con su abstención. Una gran estrategia que solo tiene un pequeño fallo: los demás partidos, especialmente el PSOE y el PP, tienen que estar dirigidos por perfectos cretinos.
Los nacionalistas vascos y catalanes no pueden seguir negando la evidencia de que votaron con el PP para amarrar sus grupos parlamentarios y sus puestos en las mesas y esperar que les tomemos en serio. Tampoco nos tragamos que los populares les hayan dado todo eso sólo a cambio de hacer presidenta del Congreso a Ana Pastor. A no ser que ya sea agosto en el PP y hayan comenzado las superrebajas.
Los socialistas y los de Podemos no pueden seguir castigándonos un día sí y otro también con este cruce permanente de reproches, rencillas, vendettas y ajustes de cuentas. Los votantes de izquierdas deben sentirse cada día un poco más niños en mitad de un divorcio largo y desagradable, donde todo el mundo les pregunta todo el rato a quién quieren más, si a papá o a mamá.
Lo mínimo que deberíamos exigir y esperar de nuestros representantes políticos es que se muestren capaces de ofrecernos un espectáculo político mínimamente profesional. A falta de capacidad de diálogo o calidad democrática, que por lo menos demuestren que saben seguir un guion decente comportarse en público y manejarse con los cubiertos en la mesa o con el atuendo en una ceremonia.