dissabte, 13 d’agost de 2016

VIAJE POR EL PAÍS DE LOS CÁTAROS. EL CASTILLO DE PUIVERT

El castillo de Puivert es uno de los mejor conservados del S de Francia. Todo y que tiene un origen cátaro, la mayor parte de las construcciones actuales forman parte de una reforma que se hizo en el siglo XIV. Durante muchos años fue un importante centro cultural con frecuentes encuentros de juglares y trovadores.  
Se accede por medio de un camino asfaltado con bastante pendiente y lleno de curvas que sale de la carretera que lleva hasta Nébias, a la salida del pueblo de Puivert. El coche se puede dejar en un aparcamiento situado debajo del castillo y desde allí, por un sendero se accede con bastante facilidad.
Cuando llegas arriba te das cuenta que estás sobre una enorme explanada, la mayor parte de la cual la ocupa el recinto del castillo que domina un amplio y fértil valle.
El castillo es privado. Antes de entrar, en una caseta de madera te venden las entradas. No se puede entrar con perros, por lo que tuvimos que dejar a nuestra perra Electra atada a la sombra de un árbol.
Un puente salva el antiguo foso y acto seguido se pasa por una puerta blasonada para acceder a un enorme patio de armas de forma rectangular y que tiene torres en los cuatro lados.
Debajo de un cobertizo de madera una pantalla de televisor y unos bancos también de madera. Allí (y si sabes francés –ignoro si está en otros idiomas-) puedes ver y oír un reportaje sobre la historia del lugar.


La torre de entrada parece habitada ya que de las ventanas del primer piso cuelgan visillos, pero luego te das cuenta de que no es así, ya que la escalera de madera por donde se accedía está rota y por lo visto lleva así muchos años.
La torre del homenaje que, como se sabe era la principal del castillo, está situada en la parte opuesta de la entrada. En la base de la misma se ven las ruinas del primer castillo cátaro. Si te fijas, a la torre parece que se le desprendió una parte o algún edificio anexo.
Se accede por una escalera metálica. Al llegar al primer piso te encuentras con una especie de balcón o plataforma y tres puertas. Por la de la derecha puedes bajar hasta lo que fue la biblioteca, mientras que por la de la izquierda y a pie plano es la entrada de la capilla.
Desde la puerta del centro se sube hasta el otro piso. Se llama de los Músicos y era donde los juglares y trovadores interpretaban sus canciones. Está llena  de esculturas de músicos y dentro de un mueble hay un aparato de música que reproduce las melodías que se escuchaban en la época y que te acompañarán durante lo que queda del recorrido.
Desde lo más alto de la torre del homenaje se goza de una vista excelente del pueblo, del lago que hay junto al mismo y de los campos de colores según sea el producto sembrado.
De vuelta a la parte baja de la torres, otra puerta conduce a lo que fue la antigua bodega y donde hay una enorme maqueta del lugar.



LA CURIOSIDAD

En este castillo Roman Polanski rodó unas escenas de la Novena puerta (1999) usándolo como si fuese la localización física en el mundo real del castillo que aparece dibujado en el Grabado Número 9 del libro de Aristide Torchia, "De vmbrarvm regni novem portis" (Wikipedia).