dimarts, 15 de novembre de 2016

El PSOE y Rita la Cantaora

JORGE BEZARES 
Definitivamente, la mayoría de los medios de comunicación nos han tomado por tontos. Y me explico: para que Mariano Rajoy fuera investido presidente del Gobierno ha habido una unanimidad tal contra Pedro Sánchez que ni bajo un estado de excepción de un régimen militar contra el jefe de los comunistas.
Es como si se cumpliera la máxima de toda guerra: lo primero que muere es la verdad. Periódicos con aperturas idénticas de obligado cumplimiento contra el susodicho, televisiones con tertulianos cargando por cielo, mar y tierra contra el soldado Sánchez, editoriales faltones, insultantes y mal escritos contra el mismo dirigente político.
Un cúmulo de desbarres en una de las cacerías políticas más vergonzosas que se recuerdan, repleta de secretarios y comisionistas prestos ahora a pasar por caja en cuanto la pieza ha sido cobrada y el cazador investido. Pagado casi todo con dinero público, por supuesto.
En las semanas previas al golpe político, la mayoría de esos medios, entre los que destacan especialmente El País La Sexta, no contaron nada de nada de los movimientos conspiratorios de la jefa de la asonada, Susana Díaz, que se reunió con empresarios del Ibex 35, destacados representantes del PP y conmilitones.
El País, por ejemplo, no publicó ni una palabra de la reunión que celebraron en plena campaña electoral de las elecciones vascas y gallegas Susana Díaz, ZP, Julio Villarrubia, Soraya Rodríguez y otros críticos de Castilla-León en un conocido restaurante de la comarca de Benavente (Zamora).
Como este encuentro conspiratorio hubo otros muchos a lo largo y ancho de la geografía española que no salieron en los medios.
De hecho, Susana Díaz, desatendiendo sus responsabilidades como presidenta de la Junta de Andalucía, se ha dedicado los dos últimos años en cuerpo y alma,  de una forma casi enfermiza, al descabezamiento de Pedro Sánchez.
Ni un solo reproche en estos medios afines por la parálisis que sufría el Gobierno andaluz como consecuencia del aventurismo político de su presidenta.
Todo lo contrario, encendidos elogios. Un tertuliano de los que tanto gustan en casa Ferreras no dudó en aventurarle que algún día sería presidenta del Gobierno. Tarot político puro y duro de trilero con pedigrí.
Descabalgado Pedro Sánchez, que con su dimisión se convirtió en un símbolo para toda la izquierda por su persistente ‘no es no’, e investido Rajoy, la verdad no acaba de abrirse paso. Es como si los censores les hubieran cogido gusto a ‘vamos a contar mentiras’.
Y me explicó de nuevo: La Sexta, pese a que el PSOE está en caída libre –diez puntos perdidos desde el arranque de la crisis y sin señales de recuperación a la vista-, se saca de la manga una encuesta que recoge una ligera recuperación de los socialistas: seis décimas. Ni el CIS, que se presta ya al pasteleo socialpopular de la gran coalición, puede ocultar la deriva catastrófica: la mitad de los votantes socialistas duda si volver a votar al PSOE.
El Español ha sido más certero aún y ha dado en la diana de la verdad más plausible: dos de cada tres votantes socialistas no comparten la abstención impuesta a los diputados socialistas por la comisión gestora. ¿Coacciones? No, que va: con indirectas, como hacía Gila para derrotar a sus enemigos.
Y encima los de La Sexta le salvan la cara a la lideresa andaluza, que, pese a que a día de hoy está tocada y hundida y no ganaría unas elecciones ni en su comunidad de vecinos, gusta mucho entre los votantes del PP. Normal. No es para menos después del trabajito fino que les ha hecho, ¿no?
Por supuesto, para los programas más chiítas de La Sexta, Pedro Sánchez, aunque está en su casa –bueno, ahora está en las elecciones USA- es el responsable de todos los males, incluida  una eventual derrota de Hillary Clinton (esperemos que gane).
Eso sí, el papel de muchachito bueno, antaño reservado para cualquiera de Podemos que pasara por allí, es ahora para cualquiera de la comisión gestora del PSOE (excepto los dos críticos, pobrecitos míos).
Javier Fernández y Mario Jiménez, repartiendo doctrina y empujones, son intocables y se les perdona hasta una halitosis de caballo o un acto de cobardía tal como no dar la cara en el congreso del PSC. Y al asturiano encima  se le pasa por alto que en su terruño vaya de izquierdas, con aspiraciones de coaligarse con IU y Podemos. De cemento armado, ¿no?
En fin, ZP, Pepiño Blanco, Pérez Rubalcaba, Elena Valenciano y Eduardo Madina son los nuevos jetas del PSOE y forman el comité de sabios del socialismo democrático español. Visto lo visto, parecen una ute de demoliciones.
En El País, el estado de guerra de ocultar informaciones parece haber tocado a su fin. El pasado lunes publicaron el contenido de una reunión secreta que mantuvo Pedro Sánchez con un grupo de leales. Bueno, tenía algo de inquina residual contra el ex secretario general. Pero lo importante es que empieza a contar cosas más o menos ciertas. No debe resultar nada fácil desengancharse del todo de las consignas a sangre y fuego que han machado al rotativo otrora santo y seña de la progresía española, ahora puro papel de prestamista.
Y hasta se han atrevido a hacerse eco de las demandas presentadas en los juzgados contra la comisión gestora y Susana Díaz.
Pero habrá que esperar a la próxima encuesta para saber si se ha levantado definitivamente el estado de guerra. Si el sondeo es de El País para Metroscopia y no al revés, como ha ocurrido en los últimos meses, mal vamos.
Pero que hagan lo que les venga en gana. Allá ellos con su cuento chino. Que se coman con papas esta España de verdades secuestradas. Pero que quede claro que no somos tontos, ¿vale? Ni un pelo de tonto, y que así, navegando entre mentiras pagadas, os va a votar Rita la Cantaora, quien, por cierto, cantaba muy bien.
PD: (1) Después del gran favor que le he hecho Susana Díaz, Rajoy le ha metido en el Gobierno a Juan Ignacio Zoido, martillo pilón de los ERE. Y lo ha nombrado ministro del Interior, o sea, jefe supremo de la UCO. Todo esto el mismo día que el juez abría juicio oral contra Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Rajoy huele sangre y va esta vez por Andalucía con todas las armas a su alcance. En fin, un orfebrería política lo de Susana y sus ingenieros de puertos y canales.
(2) El ‘caso Espinar’ anticipa que los días de vino y rosas para Podemos enLa Sexta están llegando a su fin. Una excusa para un desmarque cantado tras favorecer el PSOE la investidura de Mariano Rajoy, ¿no?
(3) Demoledor el testimonio Justi Sandoval, una limpiadora jubilada que refundó el PSOE en Valladolid, en la Cadena SER. En ella, el partido de Pablo Iglesias Posse sigue vivo y comprometido con los más desfavorecidos. ¡Viva la madre que te parió! Mientras tanto, Soraya Rodríguez, destacada colaboradora de la comisión gestora y partícipe en el golpe político contra Pedro Sánchez, abucheada en la asamblea de los socialistas vallisoletanos. Para cantarle un cuplé chungo y asustarla con un matasuegras.
(4) José Manuel García-Margallo ya no es ministro de Asuntos Exteriores. No seré yo, que tan crítico he sido con su gestión, quien le dé una lanzada a moro muerto. Le deseo que el resto de su vida se lo pase en una cola y enganchado al tabaco de contrabando.
(5) El ex presidente Felipe González va a reaparecer públicamente tras su frustrada intervención en la Universidad Autónoma de Madrid. Lo hará el próximo 17 de noviembre a las 14,30 horas en un foro en un céntrico hotel sevillano. ¿60.000 euros la tirada para bronceador? Lo que sea, que no falte de , paga casa Botín.  Eso sí, por favor, clases de moralidad política poquita, pichita.
(6) Aunque en principio la comisión gestora del PSOE pretendía convocar el congreso para el próximo otoño, parece que la cosa está tan delicada que tendrá que adelantarlo a julio. Tarde, muy tarde, para un partido que está contra la cuerda: bueno, los barones a la violeta lo han puesto contra las cuerdas. Lo normal es que sea en enero o febrero para intentar parar la sangría cuanto antes y para no seguir tocándole la moral a la militancia. Si no andan raudos, los van a echar a gorrazos.