divendres, 2 de juny de 2017

‘LA FIESTA DEL MERCADO EN LA PLAZA’ DE AMPOSTA

Si estás leyendo esta entrada, puede que lo estés haciendo des de un ordenador de sobre mesa...
O puede que no, ya que hoy en día también puede hacerse desde una tableta o desde un teléfono móvil.
Pero si ello es posible, es porque el ordenador está enchufado a la corriente eléctrica, al igual que el aire acondicionado que refresca el ambiente de tu casa, o el televisor, o la cafetera, o quizás también el horno y la cocina… Por cierto, la tableta y el móvil también los has cargado a la corriente eléctrica. Estamos tan acostumbrados a convivir con la electricidad que no nos paramos a pensar de lo imprescindible que es para nuestras vidas y que puede que nuestros bisabuelos no la llegaran a conocer.
Primero fue la bombilla incandescente que permitió alumbrar cualquier estancia y luego vinieron los motores, gracias a los cuales las aspas de un ventilador daban infinitas vueltas para refrescar durante los calurosos días de verano o que un molinillo triturara los granos del café o, que una lavadora (más cercana a un viejo lavadero que a una moderna lavadora) evitara tener que frotar la ropa o poder escuchar una novela a través de una radio… La electricidad y por extensión la energía ha permitido que la humanidad haya avanzado en poco más de 100 años muchísimo más de la que lo había hecho durante milenios.
Precisamente el hecho de la llegada de la luz a Amposta (desde finales del siglo XIX hasta poco antes de comenzar la guerra Civil Española), fue el hilo conductor de la edición de este año de la Festa del Mercat a la Plaça que, desde el 2008 recrea la Amposta rural de principios del siglo XX. Por lo tanto, con la de este año ya son 9 las ediciones contabilizadas.

Quien visita Amposta durante los días en los que se celebra esta fiesta encontrará con gente ataviada de la época, música, teatro, variedades, zarzuela, cine mudo, juegos tradicionales, artesanía, visitas guiadas por la parte histórica de la ciudad, viajes en carro y embarcación fluvial por el Ebro (novedad de este año), gastronomía, pero sobre todo muchas ganas de pasarlo bien.