dissabte, 29 de desembre del 2012

La libertad como alarma social (l'opinió de Luis García Montero)

La palabra ensañamiento suele aparecer en los procesos judiciales como un agravante a la hora de juzgar el delito. Se trata de penar las actuaciones que aumentan de forma inhumana y deliberada el sufrimiento de la víctima, causándole padecimientos innecesarios durante la comisión del delito. El proceso de degradación democrática de la autoridad es tan grave en España que la palabra ensañamiento se ha desplazado de los castigados a los presuntos vigilantes de la ley. El joven Alfon, preso desde la jornada de huelga general del 14 de noviembre, está siendo tratado en la cárcel con ensañamiento.
Su situación es desmedida y difícil. Su régimen penitenciario, duro como si se tratase de un asesino en serie o un terrorista internacional, tiene que ver menos con su responsabilidad personal que con su significación social. No puede recibir cartas, no puedo comunicarse de manera libre con su familia, se refuerza su vigilancia en el patio, se le controlan las lecturas… ¿Pero qué ha hecho? La pregunta no es qué ha hecho, o mejor, qué iba a hacer, sino qué significa.
Lo que este Gobierno llama alarma social no es más que la alarma que le produce a él mismo la protesta de los ciudadanos. La verdadera alarma social que recorre las calles hay que buscarla en el proceso de empobrecimiento que sufre la población española y en una política impudorosa al servicio de la banca avara y las estrategias financieras insaciables. La población protesta, el Gobierno servil se incomoda. Empezó por convertir el debate social en un problema de orden público y ahora lo lleva hasta zonas legales propias del terrorismo internacional.  Las responsabilidades de Alfon, que están por probar y por hacerse públicas, no justifican la dureza de su régimen carcelario.
No se trata de prevenir o de reinsertar –vieja quimera de la justicia democrática-, sino de ensañarse. La libertad es para la derecha reaccionaria un valor individual. Pensar en soledad, comprar y vender de forma privada, salir a la calle como paseantes aislados, son actividades relacionadas con su idea de libertad. La dimensión social de la libertad, fundamental en la historia moderna como marco de convivencia y de desarrollo de derechos cívicos, queda fuera de la mentalidad neoliberal impuesta por los salteadores de la sanidad, la educación, la cultura y las pensiones de España. Se respeta el terrorismo financiero organizado, pero no la lucha colectiva en defensa de un país.
Por eso se están abriendo debates sobre la necesidad de modular el derecho de manifestación o de limitar el derecho de huelga. Por eso se está pensando en la forma de perseguir legalmente a las organizaciones colectivas no adictas al Régimen. Y por eso asistimos a castigos ejemplares como el del Alfon.
Molestan no sólo sus participaciones en luchas colectivas, sino también los movimientos de solidaridad que ha levantado desde que está en la cárcel. Furiosos por los miles de cartas que recibe y por los apoyos públicos que despierta, los carceleros emplean la mano dura para escenificar su modo de entender la justicia. Estamos regresando a las cavernas éticas de la dictadura. Vamos a tener que hacer cola en la puerta de las cárceles para llevar comida y tabaco a una parte muy decente de la sociedad, mientras el verdadero peligro se sienta en los despachos del poder.
¿Qué secuelas le quedarán a Alfon? Dentro de nada, a los profesores se nos va a volver a pedir que dejemos de preocuparnos por el futuro personal y social de nuestros estudiantes. Me estremece la falta de preocupación que demuestra la autoridad por el futuro de este joven. Y confieso que escribo con mala conciencia este artículo. Tal vez fuese mejor guardar silencio. Y no porque me den miedo los posibles delitos de un piquete huelguista, sino porque Alfon está en la cárcel -él es el que está dentro-, y hasta ahora la solidaridad sólo ha servido para provocar el ensañamiento de los carceleros.
Utilizo un lenguaje propio de la España franquista. Luchas obreras y estudiantiles. Soy consciente, pero así estamos, así están las cosas, señoras y señores.

divendres, 28 de desembre del 2012

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA MÁS ALLÁ DE LA FONTERA FRANCESA



L'hostal dels Trabucaires. Al centre la placa commemorativa. 
A parte de tener alojamiento gratis, lo mejor de tener familia en Francia es que, al conocerse el territorio, son unos excelentes guías turísticos.
Un primo hermano de mi madre combatió con el ejército de la II República para defender España de golpe de estado fascista que habían perpetrado, entre otros, los Generales Sanjurjo y Franco. Fue llamado a filas con apenas 18 años y, por lo tanto, formó parte de una de las bautizadas como Quintas del Biberón.
Tuvo la suerte de sobrevivir a la contienda y, con sus padres (era hijo único) se tuvo que exiliar a Francia. Primero estuvieron en el campo de deportados de Argelès-sur-Mer, hasta que un antiguo patrono francés consiguió sacarlos.
Mis tíos fijaron su residencia en el pequeño pueblo de Lespignan, departamento del Hérault, situado en el sureste, a poca distancia de España
Lespignan. Al centre la casa on va viure la família Martí. 

Tal como hicieron la mayoría de los refugiados españoles, mi tío Leonardo (que así se llamaba) no regresó a España hasta después de la muerte del dictador. En sus frecuentes viajes, nos llevó a conocer los lugares en los que había combatido durante la Batalla del Ebro y que no están muy lejos de donde resido: La Fatarella, Miravet, Vilalba dels Arcs, Gandesa, las sierras de Cavalls y Pàndols, etc. Mientras visitábamos estos lugares me contó en primera persona numerosas historias sobre los hechos vividos durante los durísimos 115 días que fue lo que duró la Batalla del Ebro.
Desgraciadamente mi tío Leonardo hace muchos años que murió, pero ahora quedan sus hijos que, también disfrutan haciéndonos conocer algunos emblemáticos lugares que, aunque situados lejos de lo que fueron los frentes de guerra, también guardan una estrecha relación con la guerra Civil.
En una de estas visita, durante el mes de julio de 2011, el hijo mayor, Miquel, que reside en el pueblo fronterizo de El Pertús, nos llevó hasta el lugar de Las Illes, el lugar por donde  cruzaron la frontera al unísono los presidentes Azaña, Companys y Aguirre. El sitio está lleno de recuerdos en homenaje a este hecho.
No muy lejos de allí, en el término municipal de La Vajol (comarca de l’Alt Empordà), se puede ver la entrada de la mina Canta o de Negrín, donde, durante un tiempo, estuvo escondido el tesoro republicano que luego, presuntamente, viajó hasta Rusia
Entrada de la mina Canta o de Negrín (Foto M. Martí) 

Días más tarde, mi otro primo, Gerard, nos llevó a visitar lo que queda del antiguo campo de concentración de Le Vernet, en la comarca de l’Ariège, entre Toulouse y Carcassonne.
En la actualidad, de lo que fue el campo de internamiento, solo queda el cementerio y algunas edificaciones de lo que fueron las residencias de los guardias. Unos paneles informativos en francés y castellano explican la pequeña historia del lugar.
En las diminutas lápidas del cementerio se pueden leer nombres de diferentes nacionalidades y también apátridas. El grupo más numeroso son los españoles, pero también los hay de italianos, portugueses, alemanes, ingleses, norteamericanos, incluso asiáticos y africanos. Entre los españoles algunos apellidos catalanes que no me pasaron desapercibidos por ser frecuentes en mi comarca.  
Un monumento con una serie de estacas alineadas representado cada una de ellas una nacionalidad, rinde homenaje a unas personas, la mayoría soldados, y que durante demasiado tiempo permanecieron en el olvido colectivo.   
Camp de confinats de Vernet. Monument als qui el van ocupar. 


LA ANÉCDOTA. Los habitantes del lugar de Las Illes dicen que los catalanes les debemos una tortilla. El motivo es que el President de la Generalitat Lluís Companys pidió una tortilla a la francesa y que no pagó por no llevar dinero encima.   

PREFERENTS...



 

Al TN Migdia han parlat dels bancs de semen; de com es regulen les donacions, de que aquestes són anònimes i altruistes, etc. Ara bé, jo pregunto:



Tenen preferents els bancs de semen, com ne tenen els bancs i les caixes convencionals?

M'agradaria que algú em pogués respondre el dubte. Gràcies.


Com avui és el dia que és, permeteu-me que us expliqui un acudit.


Un xiquet li pregunta a son pare:

Papa, papa, si tens un accident, donaràs els ulls al banc d'ulls?

I el pare li respon:

Sí fill meu, i els ous a Flan Dhul.

El independiente Artur Mas no depende ni de su partido, sino de ERC

¿Por qué Artur Mas ocultó el cuadro del Rey en la sala Sant Jordi del Palau de la Generalitat, donde tomó posesión de su renovado cargo? ¿O es que el retorno de la Generalitat -prohibida drásticamente durante la dictadura franquista- no es consecuencia de la Constitución española de 1978? Uno de sus ‘padres’ fue Miquel Roca Junyent, entonces número 2 de Convergència, brillante parlamentario y un nacionalista pragmático, nada radical o excluyente.
Eso, años después, supuso su caída en desgracia. A Roca se lo cargó Jordi Pujol hasta conseguir que abandonara la política activa. Le acusaron los jóvenes talibanes de CDC de no ser nacionalista sin fisura alguna. Cuando la Constitución fue votada en referéndum, el mayor número de votantes favorables a la Carta Magna se dio en Cataluña. Esa Constitución, firmada por Juan Carlos I, ha sido la garantía de la democracia española y, asimismo, de la catalana.
Colisiones de barcos, choques de trenes
Mas, mientras tanto, va amenazando al personal con colisiones de barcos, nueva metáfora, similar a la de los choques de trenes. Dice el líder mesiánico –políticamente un neoliberal tirando a pijo- que debe evitarse tamaño accidente, pero él ya no es más que un títere en manos de ERC. Aunque quisiera echar para atrás, lo tendría muy difícil. La llave de la gobernabilidad está en el bolsillo de Oriol Junquera, que es quien mandará y por encima de Mas, el gran perdedor en las urnas del 25 de noviembre de 2012.
Pescador en río revuelto
Tales elecciones se hicieron dos años después de la primera legislatura, lo que indica la falta casi absoluta de estabilidad del Gobierno de CiU. El desastre como gestor de Mas es un dato objetivo. Pensó que disfrazarse de independentista le llevaría al paraíso. Se equivocó de arriba a bajo. Le importa muy poco que todo esto transcurra en medio del diluvio que invade a Cataluña y a España, a través de la crisis. Le gusta, al parecer, comportarse como un pescador en río revuelto.
Imagen de héroe catalán
Exige el líder soberanista que no le pongan “verjas a la expresión o voluntad” del pueblo catalán. Tal vez pensaba al decirlo que se refería no a verjas, sino a rejas. Sabe que proyectarse como un mártir por la causa independista le serviría para redondear su imagen de héroe catalán. No busca tanto la salvación de Cataluña, como la suya. Su independencia es ahora mismo enormemente frágil. El independentista Mas no depende de su partido, sino de Esquerra Republicana de Catalunya. Pronto va a saber dónde se ha metido. De estelada en estelada hasta la derrota final.
Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM