dimarts, 18 de desembre del 2012

El armario transformista

Luis Moreno
Profesor de Investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (CSIC)


Durante la campaña electoral catalana se ha reiterado una pregunta enigmática: ¿cómo es posible que autonomistas, federalistas y catalanistas no secesionistas de larga trayectoria hayan salido del armario abrazando la causa independentista con el fervor del nuevo converso? La demanda tiene recorrido inverso al certificarse cómo rancios centralistas de antaño acudieron solícitos a manifestar su propósito de enmienda descentralizador a condición de que Cataluña no se desgajase de España.
El dilema entre quienes están “a favor” o “en contra” de la independencia catalana empujó a los miembros de las intelligentsias catalana y española a un posicionamiento construido bipolarmente de manera irreversible (“ellos” o “nosotros”). Buena parte de los intelectuales radicados en el Principado —en no pocos casos izquierdistas de pedigree— parecen haber confrontado un doloroso desgarro entre sus afinidades ideológicas de carácter funcional (de clase, cosmovisión o valorativas) y las territoriales (culturales, identitarias o relacionales). Estas últimas han parecido prevalecer.
Los mentideros mediáticos se sorprenden de la salida del ‘armario transformista’ de insospechados independentista adherentes con fruición a las listas de apoyo soberanista. Por su parte, viejos partidarios de la homogeneización y del ‘ordeno-y-mando’ napoleónico hacen renovada profesión de fe autonomista y hasta federalista. Se marca territorio, en suma, entre quienes “están conmigo” y quienes “están contra mí”. Tal reduccionismo de posiciones era inevitable en un período electoral y cuyo resultado apunta a un eventual referéndum —o plebiscito— sobre la independencia de Cataluña. Además, los egos personales, el afán de notoriedad, o el más prosaico interés por avenirse a posiciones institucionales de ventaja personal, son poderosas reclamos a simplificar el debate. Poco importa que tal reduccionismo se compadezca malamente con la discusión racional sobre los problemas de la gobernanza en Cataluña, España y Europa. Como viejos fantasmas del pasado, rauxa y cerrazón amenazan descabalgar al seny y entendimiento en el futuro que se avecina.
Cabe apuntar a la frustración del encaje catalán en España como causa principal de la ‘conversión’ independentista de toda suerte de catalanistas, progresistas e internacionalistas. Algunos de éstos han mostrado su hartazgo al trágala centralista estatal escenificado con el portazo de Mariano Rajoy a la propuesta de pacto fiscal reclamado por Artur Mas. El reiterado recurso a la imposición ejercido en el pasado por las élites políticas centrales parece haber alcanzado un punto de saturación con la reivindicación popular de la pasada Diada. Viejos partidarios del encaje institucional de Cataluña en la España se dan por vencidos aduciendo su condición de “polacos”, a quienes el resto de los españoles no entienden. Están cansados de permanecer en un ‘armario’ oscuro e incómodo.
Importa menos lo que se quiere significar en la realidad de las cosas con el concepto de independencia. ¿Debe traducirse la identidad nacional catalana en una política por alcanzar un estado? El nacionalismo catalán hace sinónimos e intercambiables los conceptos de nación y estado. Ello se derivaría de una identidad catalana incontaminada por atisbo alguno de españolidad. La identidad, reforzada por la autoafirmación colectiva en el uso de una lengua propia y diferente, conduciría inexorablemente a la formación estatal (state formation) una vez que las políticas de construcción nacional (nation-building) facilitadas por el federalizante Estado de las Autonomías han madurado el envite soberanista. Pero sucede que sentirse muy catalán no implica políticamente ser súbdito de un estado catalán independiente. El ejemplo de Sicilia en la casuística comparativa internacional falsea la ecuación identitaria-secesionista.
Nadie podría cuestionar la solidez de la identidad etnoterritorial siciliana en condiciones similares a la catalana y sus aspiraciones al autogobierno, lo que hizo posible a la pretérita Magna Grecia acceder a un estatuto especial de autonomía tras la Segunda Guerra Mundial. En las recientes elecciones sicilianas, el partido más votado no fue precisamente un partido soberanista, sino el denominado ‘Movimiento Cinco Estrellas’ (Movimento Cinque Stelle), feroz combatiente del corrupto sistema partitocrático italiano. Sus aceradas críticas implican, no obstante, a toda Italia y no sólo a Roma ladrona, como esgrime el eslogan acusador del otro gran partido anticentralista (Lega). Podrá contraargumentarse que el Risorgimento italiano fue precisamente una revolución nacional burguesa inexistente históricamente en España, y cuyos efectos perduran en el código genético de la ciudadanía italiana. Pero tanto para catalanes como sicilianos el futuro supondrá necesariamente compartir un proyecto de futuro con italianos y españoles. Y con bávaros, bretones o flamencos, pongamos por caso.
Los obstáculos mayores para la Europeización y el gobierno multinivel son inducidos —más o menos veladamente— por los gobiernos de los estados miembros de la UE, reacios a perder su poder centralizado y sus capacidades de cooptación política en los niveles estatales de gobierno. Los argumentos a favor y en contra de la mutualización de la deuda pública o de la solidaridad entre territorios ricos y pobres son aplicables tanto a la dimensión europea, como a la española o a la local catalana. Empero, poco se discute sobre ello en el debate soberanista.
Se produce, en paralelo, una permanente alusión a la supremacía constitucional de 1978 para frenar la legitimidad de una eventual mayoría catalana por la independencia. Con un ‘metalenguaje fluido’ de difícil comprensión para el común de las gentes se articulan argumentaciones juridicistas descalificadoras de las propuestas independentistas. Es ello un síntoma mostrenco de un centralismo débil y defensivo que, en nuestra historia reciente, ha recurrido con asaz persistencia a las soluciones violentas del “espadón salvador”. ¿No sería mejor discutir sin complejos las bondades y limitaciones del autogobierno catalán en el marco institucional español y de la gobernanza multinivel europea? Así, y reutilizando la originaria expresión anglosajona, salir del armario no implicaría necesariamente tener un esqueleto en su interior. Es decir, no conllevaría el renunciar vergonzosamente a decir en público las propuestas e ideas de cada cual en una sociedad abierta y democrática.

dilluns, 17 de desembre del 2012

I EN VAN 46!

El Barça suma i segueix… Ahir, davant l’Atlético de Madrid, el que a priori és el seu màxim rival d’aquesta lliga, el Barça va aconseguir una victòria de mèrit. El 4-1 final potser no reflecteix el que va passar al terreny de joc, sobre tot a la primera part, però demostra que quan la màquina de fer futbol que és el Barça, s’hi posa, qualsevol rival sembla molt més feble del que és. I, al capdavant de tots, com sempre, l’indiscutible número 1, Leo Messi.
L’Atlético de Madrid, que contra el seu rival de la capital es va mostrar com un equip de segona fila, ahir contra el Barça, a la primera part, li va plantar cara i el va fer patir en més d’una ocasió. El Barça, tot i tenir la possessió de la pilota, no trobava com arribar a la porteria rival, mentre que l’Atlético, per mediació de la seva figura Falcao, hi arribava amb certa facilitat. Fins a dos cops va avisar abans de fer el gol que avançava els matalassers. El Barça encara no havia xutat a porta.
Sembla ser que el gol va despertar els jugadors del Barça que no van tardar en donar la rèplica. Adriano es va inventar una jugada i d’un fort i col·locat tret, va aconseguir l’empat només uns minuts més tard. El gol de Busquets (crec que és el primer que marca aquesta temporada) va fer que els jugadors se’n anessin als vestidors amb un 2-1 esperançador.
La segona part va ser molt diferent. El segon gol del Barça va significar un dur cop que l’Atlético ja no va saber superar. El Barça va passar a controlar més el partit, però encara l’havia de tancar. Un 2 a 1 sempre és perillós (fixeu-vos amb l’Espanyol que va empatar al darrer sospir al camp del Madrid -2 a 2-)
En una jugada molt trenada (a l’estil Barça), Messi va acabar xutant abans d’entrar a l’àrea i establia el 3-1. El gol donava tranquil·litat i posava al Barça a l’abast d’una nova victòria. Però encara n’havia d’arribar un altre. Com tothom sap, aquesta lliga, quan Messi marca un gol, n’acaba fet un altre. Per tant, imagino, tothom el devia d’estar esperant. I va ser així com va arribar el gol del més llest. D’aquells que només poden fer jugadors de la categoria i classe de Messi. Un jugador de l’Atlético va bada amb la pilota als peus i, sense veure’l arribar, Mesi li va prendre i va afusellar al porter rival. Menys mal que no va ser el gol que va donar la victòria al Barça, perquè sinó, el defensa matalasser no hauria pogut dormir en tota la nit somiant amb la Pulga.
La nova victòria, la número 16 del que va de temporada (i un empat), posen al Barça en xifres estratosfèriques. 46 punts de 48 possibles és, i permeteu-me l’expressió, una animalada! Ara mateix el Barça té al segon, l’Atlético a 9 punts (o el que és el mateix, a 3 derrotes) i el Madrid, amb l’empat d’ahir, a 13 punts (més de 4 partits) Aquesta lliga només la pot perdre el Barça i, si no passa un daltabaix, sembla ser que no sé li escaparà.
Amb els dos gols d’ahir Messi col·loca el seu particular marcador en 90 en un mateix any natural. Quan va batre el rècord de gols l’alemany Müller, ja va dir que en volia fer més per a posar-ho més difícil als que vinguessin després. Certament ho està posat molt difícil, al menys per a jugadors de les grans lligues (ja sabeu que tenen un coeficient de dificultat per a equiparar-les amb les menors a l’hora de concedir-los la Bota d’Or) Si l’any passat en va fer 50 (encara recordo un any que el trofeu Pichihi el van guanyar Reixach i Gárate (jugador de l’Atlético de Madrid) amb 17 gols, aquest any, quan encara no s’ha arribat a l’equador de la lliga, ja en porta 25. Algú en dóna més?    

LA FRASE DEL DIA 17-12-2012

El convergent (en referència a Mas) ha enganyat molta gent, ja que ha jugat amb els equívocs. Se'n hauria d'anar. Però això no passarà. 

Aquesta frase, penso que molt adient per al dia d'avui quan s'ha constituir el nou Parlament que dóna el tret de sortida a la 10èna legislatura Catalana, el vaig poder llegir al Periódico d'ahir dintre d'un article de l'historiador Joaquim Coll.
Penso que no cal comentar res, ja que la frase en si expressa perfectament el sentiment de molta gent d'aquest país, sobre tot, d'aquells que el passat dia 25 de novembre no varem optar per CiU a l'hora de votar.

DESTITUIDO POR CAZAR A LOS CORRUPTOS

LA VOZ DEBIDA.

Raul Burillo, es funcionario, de esos funcionarios díscolos que disponen de una relativa independencia y de una ya extraña estabilidad y seguridad laboral. Uno de esos empleados públicos incómodos para las élites . Fue durante seis años, de 2004 a 2010, delegado de Hacienda en Baleares, donde dirigió la Unidad Especial de Investigación Judicial contra la Corrupción de la Agencia Tributaria en esa Comunidad. Durante ese tiempo, al frente de un equipo compuesto por inspectores de Hacienda en coordinación con policías y fiscales descubrió cerca de 30 casos de corrupción política y empresarial, la mayoría de ellos relacionados con el ladrillo.
En estas investigaciones cazaron a personalidades de la importancia de Jaume Matas, presidente del gobierno balear (PP), María Antonia Munar (Unió Mallorquina) e Iñaki Urdangarín, entre otros muchos. Como premio por descubrir estos asuntos delictivos fue cesado por el anterior gobierno a finales de julio de 2010. Dos años después, la Unidad Especial contra la Corrupción fue desmantelada a principios de este verano por el actual gobierno del PP. Parece que cuando, en nuestro supuesto ‘Estado de Derecho’ se toca la impunidad de ciertos estamentos se corre el riesgo de perecer, por ahora, profesionalmente. Ahora, ya sabemos, el riesgo que corren jueces, funcionarios, periodistas o personas comunes que osan tocar los privilegios de nuestra criminal oligarquía.

Anteayer, en otro excelente programa de ‘Salvados’
, este empleado público nos volvió a demostrar que la realidad supera a la ficción. Que a las élites político-empresariales no les interesa que se disponga de un sistema impositivo justo. Que para los ricos los subterfugios legales son infinitos, que disponen de todos los medios y dispensas posibles para defraudar y, que no hay ningún interés en perseguir el fraude fiscal. Unas pocas pinceladas de muestra:


1.     Los inspectores de Hacienda sólo pueden dedicar un año a la investigación de presuntos casos de fraude fiscal. Esto dificulta, prácticamente, imposibilita la persecución del gran fraude fiscal – que es el que esquilma nuestros recursos – pues, se necesitan años y el trabajo en equipo de diversos cuerpos del Estado para destaparlo.                
2.    
Las Leyes están hechas a medida de las grandes fortunas y empresas para evitarles el mal trago de pagar impuestos. Mientras, las grandes fortunas tributan por medio de sociedades – llamadas SICAVS – al 1%, las grandes empresas tributan a un tipo medio efectivo del 5%.                                                                                                                                                                                                   
3.    
 Los impuestos son pagados, prácticamente, en su mayoría por las rentas del trabajo. Esto es fácil de observar cuando, el 85% del IRPF lo componen estas rentas; porque, curiosamente, en España el 96% de los ciudadanos gana menos de 60.000 euros. En España, no hay ricos y los empresarios declaran ganar menos que sus trabajadores.       

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      
4.    
Es difícil escuchar en la televisión cuales son las causas verdaderas de la crisis actual. La crisis en España no se ha debido a un exceso de gasto público – el gasto social es 6 puntos inferior a la media europea; el gasto per cápita en protección social es, prácticamente, la mitad; y, el gasto público casi seis puntos inferior a la media europea, o, por ejemplo, más de 12 puntos inferior al francés – sino a un exceso de endeudamiento privado.
 
5.     La actual crisis en las cuentas del Estado no se debe, igualmente, a un exceso de gasto sino a una falta de ingresos crónica. El problema es la escasez de ingresos públicos y esto se puede demostrar fácilmente si nos comparamos con el resto de países europeos: España recauda un escaso 34% de su PIB, mientras que, la media de la UE ingresa un 44% y, sin embargo, Suecia alcanza el 54% del PIB.                                                                                                                                                          
6.    
A este déficit de ingresos se debe el actual déficit público de España. A los privilegios de una minoría. Esto se debe a que Suecia gasta 6 veces más en la financiación de la Administración Tributaria que España. Si España pusiera en práctica una política tributaria al mismo nivel que la media europea recaudaría 100.000 millones de euros más, si pusiera en práctica la política sueca, 200.000 millones más. Esta es una de las explicaciones de la situación que se vive en unos países u otros.
 
7.     Esta política va, groseramente, contra el interés general porque por cada 60 céntimos que se invierten en la Agencia Tributaria se obtiene un beneficio de 100 euros. Unos beneficios que sirven al bien común y promueven la educación, la sanidad, las pensiones, la atención a los mayores, dependientes y discapacitados, ayudas a la familia y a la infancia, infraestructuras, políticas de empleo, política industrial, I+D, etc.
 
8.     La política fiscal de nuestros gobiernos ha ido claramente dirigida a dejar sin recursos al Estado. Se ha desmantelado el sistema impositivo y toda la carga impositiva – IRPF, IVA, IBI, impuestos especiales, etc. – recae sobre unos trabajadores cada vez más empobrecidos. Y, unos desempleados empujados a la consentida economía sumergida – donde se defraudan más de 82.000 millones – mediante la precariedad, la necesidad, la impunidad, la ignorancia y la explotación laboral.
 
9.     Estas políticas de desmantelamiento del sistema fiscal para sustituirlo por un sistema que expolia a los trabajadores y acaba con el Estado de bienestar y los bienes y servicios públicos, tiene ejemplos palmarios en las enormes bajadas de impuestos a las grandes fortunas y empresas de las últimas décadas o la total permisividad – e, incluso, protección – con el fraude fiscal y los paraísos fiscales, a los que se han desviado 21 billones de dólares. Bancos y paraísos fiscales que – como en Suiza – se valen del secreto bancario para evadir capitales y blanquear dinero. Así se consigue que grandes multinacionales – Apple, Google, Starbuks, Amazon,… – estén exentas de pagar impuestos.
 
10.      El fraude fiscal asciende en España a 88.500 millones de euros. El 72% es perpetrado por las grandes empresas. Estas grandes empresas, muchas de ellas antiguas empresas públicas privatizadas, que controlan sectores estratégicos para el país, que actúan en régimen de oligopolio o monopolio pactando los precios, destruyendo cientos de miles de empleo y obteniendo escandalosos beneficios a costa de abusivos precios y tarifas que saquean los presupuestos familiares.
 
11.      La práctica eliminación de dos impuestos – patrimonio y sucesiones y donaciones – principalmente, soportados por las grandes fortunas, que, ya eran de por sí testimoniales, nos cuesta casi 5.000 millones de euros anuales. Unos impuestos – arduamente debatida su justicia desde el S.XVIII – que servían para redistribuir la riqueza, reducir las desigualdades sociales y posibilitar la igualdad de oportunidades. Suficientes ventajas poseen ya, los descendientes de las grandes fortunas teniendo todo tipo de comodidades, los mejores colegios y un puesto seguro en una gran empresa o sus consejos de administración como para, además, recibir una enorme fortuna a la que ellos no han contribuido con su esfuerzo. Para nada se fomenta el principio del trabajo duro y el merito defendido por los neoliberales, sino, el inmovilismo social y la sociedad estamental.
 
12.      Tenemos un Gobierno infame por mentiroso, ilegitimo por cometer fraude electoral y criminal por perpetrar unos recortes innecesarios, que dejan morir, caprichosamente, a seres humanos, y amparar a los grandes delincuentes. Un gobierno que ha permitido que la Ley que posibilita la Amnistía Fiscal sea redactada por los propios defraudadores. Una amnistía fiscal que posibilita el blanqueo de capitales de cualquier tipo y vengan de donde vengan. Pero, que podemos esperar de ellos cuando van a fomentar el limbo legal de EuroVegas, convertido en un paraíso fiscal, donde se podrán perdonar arbitrariamente las faltas más graves.  
 Esto, simplemente, no es un Estado ni de Derecho ni social…